Este 26 de septiembre de 2026 ha marcado un punto de inflexión. Cientos de miles de personas hemos abarrotado Madrid en una manifestación histórica por el derecho a una vivienda digna, pública y universal

, convocada tras la indignación que provocó el desahucio de Maricarmen, una mujer de 87 años expulsada por un fondo buitre del que fue su hogar los últimos 70 años.

Pero lo de ayer fue mucho más que una manifestación. Ha sido la espita de una explosión social que señala directamente a este sistema depredador, al robo a mano armada que perpetran los caseros, los bancos y los fondos buitres, y que señala directamente a los dos principales partidos del régimen del 78, al PP y al PSOE.

Que la movilización multitudinaria concluyera con una acampada masiva en Sol emulando el 15M, lo dice todo. Al final de la legislatura del Gobierno de coalición “progresista”, su base social se levanta con furia y lo señala directamente: ¿Para qué sirve un Gobierno de “Izquierda” incapaz de frenar los 55 desahucios diarios que se producen en el país y que permite este trasvase obsceno de riqueza de las clases trabajadoras a los bolsillos de los rentistas?

Años de rabia y profundo malestar ante los abusos de los caseros rentistas y ante la práctica imposibilidad de acceso a una vivienda digna, ya se habían expresado hace algunos meses en grandes manifestaciones, pero el sábado han estallado con una fuerza redoblada. Y lo ha hecho en el Madrid de Ayuso, en el que se supone feudo de esta presidenta ladrona y corrupta que se compró un Ático por 6 millones de euros, y que se ríe de Mari Carmen y de todos nosotros jactándose de su clasismo de extrema derecha.

Librería"
Años de rabia y profundo malestar ante los abusos de los caseros rentistas y ante la práctica imposibilidad de acceso a una vivienda digna el sábado han estallado con una fuerza redoblada.

La movilización de este 26 de septiembre arroja muchas lecciones y conclusiones. El verdadero ambiente que impera hoy entre los trabajadores y la juventud madrileña se expresó con toda su potencia. La disposición a luchar por las causas que merecen la pena es lo que realmente impera. Es lucha de clases en estado puro, desbordando a las burocracias de los partidos de la izquierda asimilados al sistema y a los sindicatos que practican la paz social.

Esta manifestación ha sido protagonizada por la juventud, esa misma juventud que nos dicen a cada rato que es facha. Toma baño de realidad. Una juventud obviamente que está harta de discursos y palabrería vacía, como la que practica este Gobierno del PSOE -Sumar, de esta retórica de la nada que asfalta el camino de la reacción.

Una juventud, junto a sectores de nuestra clase que también se han hecho muy presentes en la manifestación, que con su acción se han desquitado de semanas de orgia fascista y españolista, donde el odio racista contra nuestros hermanos y hermanas migrantes, los pogromos y cacerías violentas, ha sido lo dominante con el consentimiento y la complicidad de este Gobierno. En definitiva, esta movilización de masas ha demostrado también cual es el camino para hacer frente al fascismo y su discurso.

A lo largo del recorrido de la manifestación varios gritos resonaron con enorme fuerza. Ayuso y el PP, responsables directos de la ola de especulación inmobiliaria que ha convertido Madrid en un infierno para la clase obrera fueron el blanco principal de la justificada ira de los manifestantes. Pero el Gobierno de Pedro Sánchez, que habla y habla sin hacer nada, también. “¿Dónde está el Gobierno progresista?”, “Rentistas culpables, Gobierno responsable”.

En la manifestación, Izquierda Revolucionaria y los jóvenes del Sindicato de Estudiantes estuvimos presentes con grandes cortejos, repartiendo miles de hojas y agitando con consignas que se hicieron muy visibles en nuestras pancartas: Expropiación de los caseros rentistas, ¡Huelga general!

Porque la cuestión es muy concreta. ¿Qué hacer para garantizar el derecho universal a la vivienda? No había duda para los manifestantes: la expropiación de las viviendas en manos de los caseros rentistas, los bancos y fondos buitres, empezando por el piso del que hace unas horas ha sido expulsada Maricarmen, para constituir un parque público de millones de viviendas en alquiler, con rentas no superiores al 20% del SMI, es el primer paso para conquistar y extender ese derecho.

Por supuesto prohibir por ley los desahucios, que se conviertan en indefinidos los alquileres, que se topen a la mitad los precios de los alquileres, que se acabe con los fraudes de las viviendas turísticas y los alquileres por habitación… reivindicaciones básicas que compartimos con el Sindicato de Inquilinas.

Pero la solución debe ir al fondo del problema. Acabar con la especulación es intervenir directamente en el mercado creando un parque de vivienda pública, universal y al servicio de la clase trabajadora, gestionada y controlada por los sindicatos de inquilinas y de vivienda.

¿Y qué nuevos pasos adelante tenemos que dar para que nuestra rabia no se disuelva entre la indiferencia de los gobernantes y sus buenas palabras? Un grito unánime recorría una y otra vez la manifestación: “Hace falta ya una huelga de alquileres, hace falta ya una huelga general”.

Durante la manifestación, y hasta que se agotaron, los militantes de Izquierda Revolucionaria y el Sindicato de Estudiantes repartimos miles de hojas explicando la necesidad de emplazar a los sindicatos de clase a convocar ¡YA! una huelga general por el derecho a la vivienda. La acogida fue magnífica. “Eso es lo que hace falta”, “darles dónde más les duele, en el bolsillo”, “pararlo todo hasta que haya una solución”, eran las opiniones que más se repetían, demostrando con claridad meridiana que la voluntad de lucha está más presente que nunca, entre los jóvenes y entre los mayores, entre las personas que trabajan y los estudiantes, las amas de casa y los jubilados. Muchos miles de asistentes eran trabajadores migrantes y sus familias. Unidos en la lucha, la consigna “nativa o extranjera, la misma clase obrera” se hace realidad en las calles de Madrid, mostrando el camino para derrotar el veneno racista y xenófobo que el PP y Vox vierten cada día a toneladas para intentar dividirnos en lugar de dirigir nuestra rabia contra nuestro verdadero enemigo: el capital y los rentistas.

Librería"
Izquierda Revolucionaria y los jóvenes del Sindicato de Estudiantes estuvimos presentes con grandes cortejos, repartiendo miles de hojas y agitando con consignas reflejadas en nuestras pancartas: Expropiación de los caseros rentistas, ¡Huelga general!

El domingo 27 otra gran manifestación por la educación pública recorrerá las calles de Madrid, como preludio y preparación para la huelga indefinida de la Educación No Universitaria que comenzará el 14 de octubre. Es una gran oportunidad para hacer confluir y unificar lo que en realidad es una única lucha, por unas condiciones de vida dignas para la clase trabajadora.

Ahora es el momento ¡Avancemos hacia la huelga general por el derecho a la vivienda y unos servicios públicos de calidad!

La acampada de Sol tiene que convertirse en el epicentro de un gran movimiento que la haga posible.


ENLACES

link IR

link SE

link LyC

materiales